Vivir solo

Crece de manera progresiva el número de personas que viven solas, ya sea por voluntad propia o porque se ven obligadas a ello debido a la perdida de la pareja o a un divorcio o separación. Vivir solo es, hoy por hoy, un fenómeno sociológico en aumento.

El que las ventajas de esta situación superen a los inconvenientes depende, en gran medida de como lo afronte cada persona.
Vivir solo proporciona una mayor sensación de independencia y más espacio y tiempo para uno mismo, además de evitar las temidas discusiones o negociaciones de pareja.

Por contra, esta opción en general es más cara desde el punto de vista económico, implica una mayor tendencia a descuidar el propio cuidado y disminuye la satisfacción de llegar a casa por no poder compartir las vivencias del día.

¿Cómo se puede sacar el máximo provecho a la soltería? Estos son algunos consejos:

Cocinar para uno solo es una de las cosas que más cuesta arriba se nos hacen cuando no tenemos compañía en la mesa. Hay que hacer un esfuerzo y buscar trucos para motivarnos a hacerlo cada día y a hacerlo bien, tales como hacer más comida y congelarla en raciones individuales o aprender a preparar platos sanos y rápidos, leer libros de cocina para solteros, etc.

Equiparte con un menaje de cocina adecuado a tus circunstancias te servirá de mucha ayuda y te facilitará la tarea de realizar buenos platos a diario. Una buena opción serían pequeños electrodomésticos que ocupan poco espacio y tienen varios usos, como por ejemplo las batidoras-picadoras o las ollas programables, con las que se puede guisar, freír, cocinar a fuego lento o rápido, cocinar al vapor y muchas funciones más. Incluso puedes introducir directamente los ingredientes, seleccionar el programa y tener la comida lista cuando le digas. Es un elemento ideal para los solteros que no se les da bien o que no les gusta cocinar.

Procura descansar las horas necesarias. Claro que se puede salir por la noche y trasnochar algún día, pero no hay que olvidar que el cansancio físico y mental nos deja más vulnerables psicológicamente.

Conviene recordar que una buena alimentación y un buen descanso son las bases del bienestar psicológico, si falla eso, falla todo lo demás.

Otra cosa que deberás aprendender es a organizarte bien para no acabar sobrepasado por las tareas (pequeñas y grandes) de la casa, y para poder combinar todas tus necesidades de trabajo, ocio y relaciones sociales. Ahora, toda la responsabilidad de mantener limpio y ordenad el lugar donde vives recae en ti. Con un planing mensual podrás recordar cada tarea que necesitas realizar en tu hogar.

Convierte tu casa en un hogar para sentirte bien en casa. Ahora sí puedes decorarlo a tu gusto y distribuir los muebles como quieras. Pon flores y plantas que, además de embellecer la estancia, podrás cuidar; programa actividades de placer dentro de casa como algún que otro baño espumoso, música agradable, lectura entretenida o algún ejercicio físico suave o relajante.

En los momentos de bajón, recuerda los motivos que te llevaron a decidir vivir sin compañía. Haz una lista de las ventajas que tiene para ti vivir solo y de todas las cosas positivas que tiene tu vida tal y como es ahora.

Asume que habrá momentos de tristeza, ira o soledad, y no olvides que también los hay viviendo en pareja, en familia o en comunidad. Seguro que al revisar nuestras experiencias en la vida, todos podemos recordar alguna ocasión en la que nos hemos sentido muy acompañados estando solos y muy solos estando rodeados de un grupo de gente o entre la multitud. En general, el sentimiento de soledad nos invade cuando no nos sentimos comprendidos ni apoyados por quienes nos rodean, y esto no tiene nada que ver con el hecho de vivir solo o acompañado. Una cosa es vivir solo y otra, muy distinta, estar solo.

Si te vienen pensamientos como, sin pareja no soy nada, soy una solterona, sin el/ella no podré vivir, no te dejes arrastrar por ellos. Piensa que son solo hipóteisis y que no tienen por qué ser ciertas. No te las creas, son juegos de la mente que algunas veces está en el extremo negativo y otras en el positivo. Todos esos pensamientos desaparecen por sí mismos.

Ventajas de vivir solo:

  1. Mayor sensación de independencia.
  2. Capacidad de organizar y planificar el tiempo como uno quiera.
  3. Posibilidad de utilizar y distribuir el espacio de casa como se desee.
  4. Uno puede disfrutar de tiempo para si mismo.
  5. Se tiende a tener más vida social.
  6. Se evitan las discusiones de pareja.
  7. No se tiene que negociar ni dar explicaciones a nadie.

Inconvenientes de vivir solo:

  1. Mayor coste económico y mayor esfuerzo logístico.
  2. No se aprende tanto a compartir ni a flexibilizar el caracter ni a superar el egoísmo.
  3. Se pierde la alegría de sentir que alguien le espera al volver a casa.
  4. Se tiende a sentir una mayor soledad en los momentos bajos.
  5. Menor ayuda física y emocional ante la enfermedad.
  6. Se suele comer peor.
  7. Menor oportunidad de crecer como persona a través del conocimiento y la relación con el otro.